En casa de herrero, cuchillo de palo.

¿Cuántas veces hemos oído el refrán? No por repetirlo ha cobrado mayor sentido. Siempre me ha sorprendido la baja cantidad de oftalmólogos operados de la vista. Jamás confiaría en un profesional que no prueba su propio producto.

Lo mismo ocurre en la llanura digital. Cualquier agencia interactiva que se considere creativa debe mimar su comunicación corporativa. (Fragmento de un libro por escribir titulado Versos del html5).

El consumidor es menos idiota que nunca; si alguna vez lo fue.

Si vendes que tu ADN es imaginativo no te queda otra que defenderlo Click To Tweet

Y aquí te sumerges en las aguas pantanosas del autobombo. En el cenagal de la comunicación pobre, antigua, carca, casposa. Cualquier adjetivo calificativo de viejo.

El posicionamiento de tu marca tiene que hablar por ella misma. Su identidad, la tuya, debe justificar los valores implícitos creativo; interactivo; social sin necesidad de nombrarlos.

Y no es necesaria una inversión enorme. Sólo necesitas un corazón.

Sólo necesitas creer en lo que haces.

Creer en tu claim. Creer en lo que haces por el consumidor. Creer en el consumidor. Y dejar de llamarle consumidor, por cierto.

La velocidad jugará siempre a tu contra. Sólo te queda una vía para ser más rápido que el propio medio digital:

Sé el primero en hacer lo que dices que haces Click To Tweet

Y sorprende durante el proceso. El resto es silencio.